Rememoro esa película de ayer y el tacto de tu piel,
que me ciega sin razón aparente,
y aunque trato, no te saco de mi mente;
y aunque buscas, no lo tienes con él.
Paso tras paso, cenizas caen a mi alrededor
y se esparcen en el viento,
y sientes que te toco y no miento,
cuando dan con tu dirección.
Y al parpadear el mundo se desmorona,
espacio sin tierra; amor y guerra,
me tienta el dulce sabor de nuestra era
que gobierna en secreto ahora;
mentiras a tropel, batallón en tu cabeza,
que desgarradoras e impías,
te alejan cuando sabes que eres solo mía,
y te dan dudas cuando hay certeza.
Saca el pan y el vino, ¡Oh, Amor mío!
que hoy descansaremos de las tonterías;
hoy te clarificaras y entonces se que lo sentirás…
Que no hay destino sin camino, y el camino es conmigo.
2
¡Que procaz es pensar tanto en ti!
Que difícil es caminar y no buscar tus pasos.
Que exiguo es el tiempo para mis planes.
¡Que volátiles los momentos y claros los sentimientos!
¿Que no ves que aquí está tu clandestino?
Escribiré el poema que te marque tu vida,
te glorificara y potenciara al mayestático mundo
de miel y pan, de risa y sueño, de caricia y anhelo.
Que no dejo de buscarte entre las sombras, aunque me consuman.
Que a solaz oigo en el viento tu respiración.
¡Que inmortal e infinito es este amor!
3
Viajan y emprenden ideas en otras mentes, otros lares,
bellos astros azulados que parpadean, tal vez expectantes,
tal vez ignorantes, y alimentan y avivan nuestros ánimos plañideros
o nuestros lacónicos momentos llenos de pasión y roces;
y hoy nos cubren, a ti en tu canto y grito, a mi en mi locura y soledad;
imagino su resplandor sobre tu piel, que te embellece casi sin querer
y meditabundo, no evito lo que siento y no ignoro lo que creo
y con fuerza en mano y voz en viento, grito que te quiero,
grito que te extraño… olvidando todo el daño, el corazón
manda besos que viajan por el vacio y saliendo de mi lóbrego animo,
es poderosa su plétora de alegría y amor.
Seré al fin el guerrero. He aquí tu Caballero.
Hoy duermes sin aviso de todo lo que siento.
Hoy descanso cuando al fin todo lo entiendo:
el amor es nuestro.
Arquieta