Category: Poesía


Imágenes

Yo he visto como has ido jugando
con la luz y la oscuridad.
Como haces un paraíso
de una casa vacía.

Reflejarse en sutiles diferencias
lo abstracto de sueños infinitos.
Construirse entre ligeras sombras
besos escondidos.

Yo he visto como un sentimiento
era plasmado en un instante.
Como rociabas con dulzura elegante
una desesperación inocua.

Perfilarse entre lo cotidiano
lo maravilloso de existir;
sucumbir ante el deseo puro
de ser lo que no somos.

Volar y sentir el viento
como sueños de Abril.
Correr y perderse
en una llanura sin fin.

Yo he visto tu mirada
erguirse entre tantos vacíos.
Tu sonrisa deslumbrar
tal cual astro lejano.

E imaginar todo tu arte mientras juegas
con la luz y la oscuridad.
Como haces de un corazón vacío
una bella expresión de la eternidad.

Arquieta

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Inevitablemente

Hay palabras que se dicen mejor con los ojos
y miradas que terminan con la boca;
caricias que se van con el viento
mientras nuestro presente cae en el olvido.

Inevitablemente será así,
somos dos entes propugnando reacios
ante la fragilidad del tiempo
y el frío y la ausencia;

caerán los astros justo en nuestra noche
para iluminar centelleantes a un beso, una idea.
Se nos consumirá con ira este fuego
que brota justo entre nuestro pecho.

Todo fue bello, pero no podía ser por más tiempo.
Caminando debajo de hojas doradas
recordarás en Otoño que hubo silencios que no dije
y miradas que me callé.

Recordaré justo cuando llueva en invierno
que te extraño, más por lo que no fuiste
que por lo que llegaste a ser.
Recordaré que todo es ahora una ilusión.

Hay amores efímeros que duran una eternidad;
mientras tu pelo ondeaba con el viento
y mi guitarra sonaba, éramos como un ensueño
contemplando juntos la vasta inmensidad.

Dos niños agarrándose al filo del abismo, jugando.
Y nada será más bello, hasta que volvamos a entregarnos,
pero ya no entre nosotros, ya no con nuestra pasión.
Ya no será tu boca la que bese ni mis brazos los que te sostengan.

Pero todo será mejor.
En la soledad, nuestra memoria será el bálsamo de la derrota
al saber que lo que menos prevalece,
es lo que en nuestro corazón más dura.

Arquieta

Revelación

Ser aquel que está solo y sufre.
Fingir buscar ceniza en otros hogares,
tratando de disimular un quien sabe que.
Caer solitariamente, y solamente ser…

Mira, cuando los astros caen lejanos
el horizonte parece ser más bello.
Callarán tal vez los colibríes, callarán tal vez las ganas…
callarán estos labios consumiéndose en rocas livianas.

Levantemos los brazos y soñemos;
miremos juntos hacia el mar.
Hay cosas que van más allá de un ensueño,
hay bocas que buscan algo más que amar.

Pero cuando me va faltando brillo,
voy buscando algún cóndor.
Pero cuando va la Luna girando,
siento que me desvanezco.

No quiero fingir que siento tus brazos cercenándome
el poco espacio que delimita mi figura,
pero es lo único que aprendí a fingir.
¿A dónde iré sino sé la hora?

¿A dónde vas tú cuando no estoy yo?
Será que de tan cotidiano, lo trivial se vuelve reglamentario.
Pero te quitaré de mis lirios
justo antes de ir a dormir.

No quiero que aun siendo mío
me perturbes el sueño.
No quiero que un día te despiertes,
y desconsolada pienses “¡oh, aun le quiero!

Arquieta

Nunca pude confesarle cuanto la quería.
Antes de perderme en sus ojos
embriagado por su amor,
no sabía lo que era amar.

Nunca pude confesarle cuanto la quería,
porque mientras nuestros roces eran secretos,
yo divagaba en amores inciertos
y ella en dolores y fantasías.

Nunca pude confesarle que la quería
y que me sentía desfallecer si conmigo no estaba.
Que soñaba con hacerla mía
y que en secreto me enamoraba.

Nos perdimos en juegos de niño,
cada vez más ansiosos de tocarnos,
y a pesar de lo obvio que era lo divertido
no podíamos amarnos.

Nos separaba lo cotidiano del mal pensar;
nos separaba algo que no era nuestro.
Y en nuestros brazos se forjaba
la ventura de lo incierto.

Nunca pude confesarle cuanto la quería;
de como veía en sus ojos la fuente
que por siempre me saciaría.
Nuestros destinos fueron tan diferentes.

Aún cuando la veo, vuelvo a sentir ese fuego
dulce y acariciante dentro de mí.
Pero sé que no podremos volver a ese juego,
aunque nuestro amor no haya tenido fin.

Quisiera darle vuelta al tiempo
y disfrutar de nuevo esos instantes.
Imaginar que no ha pasado nuestro momento
y que somos los mismos de antes.

Nunca pude confesarle cuanto la quería,
no sé si por cobarde o ignorante.
Imaginar que así todo iba a terminar no podía,
y míranos aquí hoy, tan distantes…

Cambiaré, juro que lo haré,
y me esforzaré por sentirla de nuevo entre mis brazos.
Todo en mi vida lo daré,
aunque sea por estar con ella un solo rato más.

Arquieta

En Israel

Hay ángeles de alas negras
disfrazándose en la espera.
Hay mentiras a tropel
lloviendo en Israel.

¿Pudiera ser…?
Millones mueren defendiendo una idea,
¿Quién les dijo que era la verdadera?
¿Pudiera ser…?

Hay demonios de exuberantes pechos
disfrazándose en la cama.
Hay miles de frases llenas de despecho
y estanterías llenas de libros sin calma.

¿Pudiera ser…?
Tal vez, sí existe un Dios,
este se cansó de jugar al bueno.
¿Pudiera ser…?

Hay miles de nombres distintos
aglutinándose en la fantasía.
Hay millones de pobres
luchando por mantenerse igual.

Todo es un gran disfraz;
la sotana cubriendo el cuerpo de un ave rapaz…
¿Pudiera ser…?

Arquieta

Partir

Sumergido en la oscuridad de la noche,
he logrado verle, o con la boca o con los ojos.
Perdido en su encanto, cuando desaparece el tiempo
siento que comienzo a existir.

Quisiera que no hubiera un contrapeso
para poder elegir a donde partir.
Quisiera saber que no será olvidado
el momento en que nuestros cuerpos consuman la epifanía.

Desaparecido en espacio y tiempo,
la mente juega laberintos traviesos.
Adornaremos nuestra casa resquebrajada por las mentiras
con la dulzura del arrepentimiento.

Dejaremos que nos envuelva la llama de la vida
que no tiene sentido vivir sin incendiarnos.
Y lejano observaré como los sueños
van materializándose en grutas de color.

Y no sucumbiré al miedo de cambiar
todo lo pasado por algo nuevo…
Tiene que ser de esta forma,
tengo que olvidar.

No habrá más pesadillas consumiendo mis noches,
no existirá más desafío insoportable.
Tal vez no haya amigos suficientes para el embate,
pero no necesito nada más que un amante.

En pasado o en futuro. Ahora o nunca.
Alguna vez estuve solo y acompañado.
No quisiera saber todo esto,
justo cuando recuerdo sus besos…

Arquieta

Trágico

Ir viendo derrumbarse
lenta y parsimoniosamente
los pilares de un status quo
que se sentía imperturbable.

Ser víctima inevitable
de un aluvión de fatalidades
y creer que por resistir estoico
cederá la tormenta.

Sentir como cada átomo
va desligándose de su alrededor
sin importarle mucho la física
que hasta ahora le regía.

Oír como va cayendo cada engranaje
mientras se va deteniendo el tiempo,
y sentir que la luna ya no sale
para aligerar gravitatoriamente un lamento.

Hacerse piedra, sentir que la cabeza vuela.
Aletargarse sin pasión y nunca ceder a la tentación.
Respirar entrecortadamente, cada vez menos.
Vibrar como en frío y arder como en calor…

Nada sale bien, nada…

Arquieta

Tengo que

Hoy ha llegado a mí la epifanía;
he sucumbido ante la revelación,
y quisiera poder decir todavía
que debajo de los sufrimientos, te quiero.

Pero estoy harto, de voltear a mis paredes
y ver sólo el pasado.
De suspirar imaginando que vuelves
y volvemos a amarnos.

Cada recuerdo cortándome la razón;
desesperado y solo,
a veces ya no sé ni quién soy
cuando lo recuerdo todo.

Tengo que lograr borrar estas cicatrices,
estos surcos erosionando mi ser…
quitar de un tajo las raíces
y ya no vivir en el ayer.

Es cierto, te quiero,
pero quisiera no quererte.
Te pienso y me hiero
sin poder tenerte.

Las cosas terminaron para ti,
pero los sentimientos quedaron
y no logré alejarlos de mí.
Son cosas insufribles de enamorado.

Pero comprenderás cuando vengas y veas
que de ti ya no queda nada,
que lejos de estar sufriendo de forma eterna
he logrado renovar mi cama.

Que ya no te extraño, que ya no te quiero,
que perdí los dolores en algún lugar.
Y que cobija ahora la furia del fuego
al ser que brota de las cenizas al quemar.

Tengo que hacerlo, no importa el porqué,
las cosas murieron ya…
¿Ves cómo es y recuerdas cómo fue?
Lo sé, es inútil recordar…

Arquieta

Aclaremos las cosas

Seamos claros un momento
y discutamos todo lo pendiente,
que estoy ya algo cansado
de estar discutiendo siempre.
Venga y ponga sus asuntos sobre la mesa
que será una discusión justa,
no estoy aquí para realizar alguna proeza
y ganar en una discusión injusta.
Verá, déjeme explicarle:
simplemente estoy cansado,
¿entiende? No sé cómo sacarle
a usted la loca idea del pasado
para hacerle ver que todo ha cambiado.
Sí, sí, perfecta cuenta me doy
que las palabras que dije
se han convertido en las mentiras de hoy
por culpa de una tergiversación
incorrompible.
Pero dígame, en verdad
¿cree usted que soy así?
Deje de a un y otro lado mirar,
y busque muy dentro de si
lo que siente en realidad.
Venga, dígame ahora usted
todo lo que pasa por su cabeza,
y si se olvida de algo le ruego lo apunte
que quiero tener al fin la certeza
de que se ha discutido todo.
Perdone si parece que la presiono,
quisiera que comprendiera
que cuando no lo reflexiono,
a usted no le pasa por la cabellera.
Esto es así, las cosas se dejan a medias
y van sembrando sus malas hierbas.
Mejor seamos francos y groseros un instante
para después ser buenos amantes.

Arquieta

Probablemente

Probablemente no sea el mejor,
que haya otros con mejor verso
y bella rima elegante.
Quizá consigan algún beso
usando el artificio del arte.

Probablemente no sea el mejor,
y exista otro con espíritu de músico
que se acompleje ante el mundo.
Que se crea tal vez único
en su andar vagabundo.

Probablemente no sea el mejor,
y venga algún listillo a desmentir
alguna idea vieja y malgastada.
No querrá dejar en paz vivir
aun y no le hagan nada.

Presumirán todos ellos de sus pericias
y de sus habilidades,
tal cual concurso televisivo.
Cada uno provocará risas
en otras realidades
aunque hablen de lo mismo.

Aun así, pocos como virtuosos,
únicos como todos
y diferentes entre la igualdad…
no sufrirán con amores infructuosos,
ni tendrán corazones rotos,
ni sabrán que es amar.

Por eso distinguirme puedo
sin recurrir a cosas irrelevantes
en asuntos del amor.
Seré aquel que te estremezca en sueños,
con besos mezclando tus después y tus antes,
amándote con dolor.

Amándote como nadie más,
hasta implosionar
en una espiral sin sentido.
Amándote y mientras esperar
a ver tu mirada voltear
y sentirme, por fin, vivo.

Arquieta

Cada huella queda tatuada en el pasado.
Cada palabra de amor se fue con el viento.
Las miradas que te di se han apagado,
tus susurros los recuerdo como lamentos…

Extinguiéndose va, perdida entre la distancia,
la razón que nos mantenía unidos.
Mientras vamos disfrazando nuestras ansias
de mentiras sencillas y besos fingidos.

Mientras se van cerrando las puertas,
van sonando las interrogantes.
Antes de irte, pregúntate de que estarías dispuesta
si aun fuéramos amantes.

Deja que la almohada se impregne de duda
que el colchón cruja con la sapiencia.
Deja que resuene imperante el atisbo
de verdad que busca colarse en tu ciencia.

Porque mientras vas por ahí,
la vida se nos ha adelantado ya.
Y nosotros, los de antes, no somos los mismos,
vamos envejeciendo más y más.

Dejemos en el pasado las penas
y carguemos nuestras glorias.
Dejemos que nos alcance el aire apenas
para festejar nuestro aquí y ahora.

El destino se disfraza de incertidumbre
cuando falta la fuerza para forjar lo cambiante.
Nuestra verdad es como una lumbre,
que con una ceniza prendida, otra vez arde.

Arquieta

Desesperación

¿Quién se refugia en la desesperación?
¿Necesita tanto tiempo para guarecerse?
Tengo que callar, tengo que ocultar,
hoy que estoy solo y nadie me pueda escuchar.

No quería separarme tanto,
no quería tanta incomprensión.
¿es el precio de un mal vivir?
¿o sale gratis esto de sufrir?

Silencio mi voz al no hacerme entender,
al no tener quien me escuche,
al no tener quien le preocupe
que ya no salen de mi voz notas graves.

Me quedo contemplando las pocas estrellas
que sobresalen entre tanta luz residual.
Me quedo escuchando los sonidos desvencijados
de carros ajenos e invisibles.

Me quedo pensándola toda la noche,
alimentando mis fantasías
y dejando morir al presente
ahogado en imposibles recurrentes.

¿Quién le dirá a este corazón añejado
que del brío y la pasión sólo importa el azar?
¿Quién le dirá a este enamorado
para que se esfuerza tanto sin respirar?

Me falta el aire cuando contemplo tu voz
susurrándome al oído frases inexplicables.
Me falta el aire cuando siento tu mirar
escudriñándome el pasado.

Me faltas tú, aquí, a mi lado,
para salir de esta desesperación
de no encontrarte aquí
cuando me atrevo a los ojos abrir.

Arquieta

Vivo

Un corazón que late vehemente,
unos pulmones que se hinchan grácilmente.
La paz de una oscuridad cálida
con una pasión lenta y álgida.

Mis ojos tranquilos y centelleantes,
ignorando que hoy será después un antes.
Las estrellas se consumen violentamente
mientras alumbran la noche eternamente.

Tengo la calidez de un cuerpo pletórico
y una lucidez que disfruta con lo retórico.
Y se van desgranando bellamente lo engranajes,
tal cual mujer que se quita sus ropajes.

Vivo, como una llama que se consume lento,
y disfruto de mi fuego en todo momento.
Me gobierna la termodinámica ¡maldita!
¿Qué será de mi cuando ya no viva?

Insulso es preocuparse, lo sé;
adoro mezclar lo que será con lo que fue;
y la odisea de sus labios profundos
con la osadía de mi boca trotamundo.

Arquieta

Necesidad

No necesitaba saber de ti realmente,
mientras te supiera viva en esta Tierra.
Y el amor traía una paz tan suave y ligera
que me cambiaba el semblante.

No necesitaba verte en verdad
para sentir dentro un amor apasionado.
Hay llamas que han explotado
sin que haya en las brazas un rozar.

No necesitaba conocer tu nombre
para poderte en las noches llamar,
no son las letras sino tu identidad
desafiando el destino de un hombre,

lo que me llama y me toca,
encendiéndome de noche las estrellas,
dejándome por el camino las huellas
para poder encontrar tu boca.

Pero ya no es así. No, ya no.
Necesito tenerte cerca, poderte respirar,
saber que miras en la misma dirección al mar.
Creer que detrás de un recodo está tu corazón.

Necesito de tu nombre para recrearme
en las noches de bloqueo mental,
y sentirme un poco eterno e inmortal
porque tus manos viven recreándome.

Necesito de esa luz que se refleja sobre tu piel,
calentándome el alma,
que muere de frío en la cama
llena de hastío y hiel…

Sin tí.

Arquieta

XIII

Suelo creer que a veces
puedo adentrarme en la maraña
de tus ojos y ver
la luz que me ilumina cada mañana.

Pienso que en algún instante de delirio
podría tener la clarividencia
de sumergirme en las aguas de tu rio
y saber a donde corren con clemencia.

Quiero creer que puedo adivinar
bajo la reticencia de tus ojos
un dulce juego de tirar y aflojar
incitándome al despojo.

Y solo quedo así,
imaginando.
Y todas las noches son así,
soñando.

Te recreo en mis sueños
a falta de tenerte en mis manos.
¿tienes idea de los que nos perdemos,
por jugar a no querernos?

La necesidad de tu piel sobre mi piel
se ha convertido en mi prisión cotidiana.
No quiero salir sino te tengo,
no quiero salir sino es cierto.

Arquieta