Hay lugares donde me siento seguro;
dónde no importa sentirme pequeño y frágil.
Esos lugares son los recovecos de la memoria,
las cosas que olvidé.

En cada instante perdido
encuentro la seguridad de lo cierto.
En cada memoria reprimida
hay una verdad mía.

Es donde puedo encontrar la paz
que me arrebatan cotidianamente.
Donde todo se hace inocuo y suave
y retozar libremente es posible.

Hay lugares donde me siento seguro,
que se van perdiendo para siempre a cada instante.
Esos besos olvidados, esas sonrisas pérdidas…
esas palabras tuyas que nunca te dije.

Arquieta