Latest Entries »

Ella no sabe

Ella no sabe que cuando la veo, lo hago con ojos de enamorado.
Que cuando me habla, desearía besarla;
y que de entre sus manos brota una luz burbujeante
que cuando me golpea, me acaricia suavemente.
Y entre sus cabellos veo mis sueños retozando tan pequeños comparados con su sonrisa.
Ella no sabe que con su palabra cotidiana alimenta mis ideas,
y que sólo hace falta un roce no intencionado para quemarme la piel.
Que, brisa de otras partes llevarán su aroma irremediablemente ante mí,
y me hará sentir de tal forma, que creeré que el mundo es un lugar un poco más sincero.
Y de la nada ella volteará a verme, víctima de algún reflejo, haciéndome sonreír.
Ella no sabe…

Arquieta

Anuncios

Algo más

Cuando mis brazos se levantan y el cielo se ennoblece
y las nubes van cantando canciones que envilecen;
mientras en derredor la tierra se resquebraja
y de los amores fortuitos no quedan ni migajas…
y los rayos de luz oblicuan los sueños que no se tienen
porque las ganas simplemente ya no pueden;
cuando cierro los ojos buscando entrever
instantes pasados en tu bello cuerpo del ayer;
tratando de dilucidar
si hay algo que esté bien o que esté mal…

Cuando imagino hordas de hombres valientes
quebrándose entre tus cabellos y sus simientes,
y la Luna va girando despacio
difuminándose en tiempo y espacio;
y entonces, clarificándose en el vacío
se ve la silueta de un corazón, bien tuyo o mío…
mientras resuenan vibrantes glorias inalcanzadas
de mentes que por pensantes fueron destrozadas;
se cae en el olvido
cada instante vivido.

Cuando piso fuerte y me siento liviano
al tiempo que oigo palabras no en vano;
y la lluvia llega para unificar
de manera magistral
sensaciones que se creen prohibidas
por ser demasiado vividas;
entonces, entre éste galimatías
tengo cosas que decir que ya sabías.

La dulzura de la flor opacada por la de la espina;
y una gota de sangre se derrama y tilda.
El brío de los mares que vienen silvando,
que, a lo lejos, las tierras se van acabando.
La brevedad del beso que nace victimario de un presagio
y cae siendo víctima sin resabio.

Pero juro que dentro de mí hay cosas
que no te he dicho estando a solas.
No hablo de la chispa fugaz en la mirada
ni del fuego que quema sin quemar nada.
No hablo de las aguas prohibidas
que salen cuando deberías estar dormida.
No hablo de lo que se siente y ya,
juro que hay algo más…

Arquieta

El Universo y su historia

Hola, querido lector. Como mencionaba en mi post pasado, ha surgido el blog Pensamiento Crítico, dónde un amigo y yo estaremos publicando entradas basadas en pensamiento racional, desmintiendo falacias y clarificando ideas. Si tienes alguna duda sobre algún tema, puedes sugerirlo y ya sea realizar un artículo y hablar sobre ello o encaminarte en la dirección correcta con alguna explicación breve o un link hacia alguien que lo haya explicado de una manera mejor a la mía.
El debate y el intercambio de ideas como fin último para mejorar nuestra vida y nuestro mundo. Dejar de vivir engañados, salir de la mentira y maravillarnos ante la verdad y la oportunidad de una vida libre.

Este post va relacionado con la Imagen de la semana que es una infografía del universo, realizada por Brian Cox.
Es posible que veas entradas relacionadas con Pensamiento Crítico cada cierto tiempo, pero el enfoque de este blog se mantiene. Saludos, querido lector. ¡Y disfruta la vida!
Pensamiento Crítico
Pensamiento Crítico en Facebook

por Brian Cox

Arquieta

Desde muy pequeño he intuido que hay algo mal. Sino, ¿cómo podía ser posible que tantas cosas estuvieran mal? ¿qué existieran tantos problemas? ¿cuál era el problema que ocasionaba los problemas?
Crecí enamorado de las letras y de la música. ¿Por qué? Porqué son sentimientos transformados. En ellos uno halla consuelo, halla empatía con alguien que desconoce, pero que ha vivido algo muy similar con uno mismo; a pesar de la distancia y el tiempo.
Pero no sólo eso, sino que también dan respuestas. Aquí cabe aclarar algo: las respuestas son ambiguas. Así es el arte, abstracto en sí mismo. Esto hace que mientras yo veo felicidad en el sonido de lluvia en una canción, otros sientan tristeza y otros ruido.
Es normal. Y vitalmente necesario para el arte. Es global porque es subjetivo. La consecuencia de esto es que donde alguien vea, escuche, sienta, saboree arte, necesariamente le dará la interpretación más adecuada para sí mismo. Si quisiera verlo termodinamicamente, diría que se alcanza un estado de equilibrio entre mensaje y receptor.
Conforme pasaba el tiempo, las preguntas que me hacía no eran las mismas, aunque tal vez buscasen la misma respuesta. Como pasa con todos (salvo contadas excepciones), uno madura y adquiere conocimiento; verdadero o falso, no importa. Es conocimiento al fin y al cabo. Lo que importa es que este conocimiento moldea la mente. Literalmente. Y este moldeado tiene repercusiones; nos puede hacer creativos o monótonos; crédulos o escépticos; grandes o pequeños.

Hay transiciones en la vida. Cuando uno pasa de niño a adulto, se goza la adolescencia. Mientras un hielo pasa a vapor, disfruta siendo líquido. Mientras lo no-vivo alcanza su “muerte”, se regocija viviendo. Así mismo, hay transiciones puramente intelectuales. Pasar del odio al amor. Del llanto a la risa. De ser común y manufacturado, a ser único y mayestático.
Pero mi transición fue otra. Fue una mezcla, casi amalgamada. Empecé a ver con ojos de ciencia lo que mis sentidos querían ver artísticamente. Y en plena batalla, ocurrió lo inesperado. ¿Por qué es necesario tener un lado vencedor y otro perdedor? El que no haya en la historia casos distintos a éste fácilmente localizables, no quiere decir que sea necesario hacerlo así. Aquí no se buscaba vencer y eso fue esencial. Aquí la única búsqueda fue para ganar y así fue como se mezclaron.
No son excluyentes aunque pudiesen parecer antagónicos. Mientras la ciencia es puramente objetiva, el arte se nutre en lo subjetivo. Aunque, si se profundiza lo suficiente, uno ve claramente un orden ajeno a lo humano en el arte. Y no hablo de divinidades.

He visto como suele ser común buscar soluciones donde no se van a encontrar. Mientras abogados salen a hablar sobre el calentamiento global (¿no debería hacerlo un climatólogo?), la gente pide ayuda al tarot para resolver su economía y sus relaciones (¿no sería mejor pedir una asesoría, a gente estudiada en ambos campos?). Así mismo, gente sale con pulseras holográficas que aumentan milagrosamente la salud y las capacidades físicas (¿quién sabe qué es la holografía?), mientras sus amigos compras unos nuevos tenis que prometen glúteos firmes, senos levantados, espaldas más rectas y abdomenes más delgados (¿alguien pidió pruebas?). Gente aterrorizada por abducciones de OVNI´s que les gusta el desenfoque (¿por qué la gente que dice comunicarse con ellos sólo dan mensajes de amor y paz y no respuestas a intrigantes científicas?), mientras siguen una dieta que les insta a comer jamón antes del pastel para no engordar.

No sólo ellos están ahí afuera, fácilmente identificables, arañando con toda su furia a la razón y al conocimiento. Más sutilmente están los representantes del pueblo, buscando soluciones en personas muertas hace cientos o miles de años; cuando la respuesta está en uno de esos libros baratos por no ser demandados considerándose aburridos. Sí, libros de ciencia.
Esa gente que escucha a su artista favorito decir algo e inmediatamente cree que es verdad. La falacia de autoridad está presente en casi cualquier parte, en casi cualquier conversación y se disfraza de amiga cuando sale de nuestra boca y de enemiga cuando nos llega de alguien más.

Decidí dejar de estar callado. No quiero que sean sólo los amigos que me oyen, muy de vez en cuando, los que logren visualizar más allá de lo que les permiten. Sé que debajo de esa cara de angustia, de miedo, de vergüenza, de ignorancia, de desconocimiento, de satisfacción mal satisfecha; existe una persona inteligente. Sé que debajo de esas leyendas y esos mitos falsos, hay alguien escéptico. Sé que debajo de esa monotonía diaria, está alguien creativo.
Quise ser menos pasivo y más activo. La idea estaba en mi cabeza, cuando un amigo me sorprendió con la materialización de la misma. Pensamiento Crítico es mi pequeña aportación, en colaboración con José, para ser una pequeña vela más, tratando de iluminar el camino en esta noche tan oscura.

Pensamiento Crítico en Facebook

Arquieta

Secreto

Quererte silentemente y naufragar ansioso
por las bellas costas de tu sentir.
Quererte a escondidas como temiendo perderte
sin haberte tenido nunca.

Verte y callar y fingir una sonrisa cotidiana
que se muere por ser aurora de tus noches.
Verte y pretender que por mi mente no pasa nada,
mientras se construye un ensueño.

Sufrir solitariamente por el pecado de verte.
Naciste siendo quimera
y tal vez mueras de esa manera.
Pero el horizonte, aunque infinito, no se escabulle para siempre…

Quererte en secreto para no romper la fantasía,
de que todo puede ser todavía.
Quererte como a una estrella en el firmamento, siempre lejana,
aunque lejana no te quiera toda la vida.

Escucharte y sucumbir al deseo oscuro
de ser lo que no soy, pero ser tuyo.
Escucharte y sentir estrellas y universos
aglomerarse para siempre en mi pecho.

Y comprender que hay cosas más allá de la vida
que, tal vez duren menos que la vida misma.
Pero comprender que el tiempo ya no importa,
si eres mía…

Arquieta

Un abrazo al aire
y un beso tirado al piso.
Lágrimas en la ausencia
de un espíritu revocado.

Camino sobre las huellas
que dejaron tus silencios,
y contemplo absorto que detrás del cielo
hay completo un universo.

Cada instante vivido
suicidándose en alguna lágrima perdida.
Caer suplicando, sufriendo…
caer y luchar por no dejar de ser.

Pero contigo no sería distinto.
Son tus brazos una ausencia enmarcada.
Son tus labios un deseo callado.
Y detrás de ti hay tantos astros…

Te acompañaré, más enamorado que decidido,
a donde las preguntas carecen de significado.
Caminando descalzos sobre el suelo fresco,
agarrados de la mano, sabremos…

Arquieta

Imágenes

Yo he visto como has ido jugando
con la luz y la oscuridad.
Como haces un paraíso
de una casa vacía.

Reflejarse en sutiles diferencias
lo abstracto de sueños infinitos.
Construirse entre ligeras sombras
besos escondidos.

Yo he visto como un sentimiento
era plasmado en un instante.
Como rociabas con dulzura elegante
una desesperación inocua.

Perfilarse entre lo cotidiano
lo maravilloso de existir;
sucumbir ante el deseo puro
de ser lo que no somos.

Volar y sentir el viento
como sueños de Abril.
Correr y perderse
en una llanura sin fin.

Yo he visto tu mirada
erguirse entre tantos vacíos.
Tu sonrisa deslumbrar
tal cual astro lejano.

E imaginar todo tu arte mientras juegas
con la luz y la oscuridad.
Como haces de un corazón vacío
una bella expresión de la eternidad.

Arquieta

Amor inorgánico

                                                                                                                                 1
Vesta había sido sin duda alguna un bello planeta. Tenía una proporción de 50% tierra y 50% agua, pero no separadamente sino que formaban una especie de red. Sin duda alguna era bello. Demasiado verde. Demasiado tranquilo.
Pero tal vez lo más bello de Vesta eran sus cielos con dos soles. Uno era muy tenue, a veces era una sombra pálida solamente, pero cuando estaba por la noche, era inmensamente poético y único. La humanidad nunca había visto algo igual. ¡Ah! La humanidad… ¿A dónde habrá ido? ¿Por qué me habrán dejado aquí?
No importa que camino siga en mis pensamientos, siempre llego a esa pregunta, ¿por qué me han abandonado? Sé que no soy único, mi modelo había sido uno de los más usados en Vesta, y sé que era porque funcionábamos y lo hacíamos bien. Nunca le fallé a mi amo, al que recuerdo con cariño. La mejor memoria que tengo (podría decirse así, sé que no puedo sentir, pero se aligeran mis procesos y se hacen más eficientes mis circuitos al recordar ello) fue cuando mi amo me puso un nombre y me hizo único.
R. Abelard Davlov. Estoy orgulloso de mi nombre, porque me lo puso una gran persona y ese hecho siempre nos mantendrá unidos, a pesar de la distancia en espacio y tiempo.
He recorrido al menos un tercio de Vesta, no es un planeta pequeño y no poseo de otro medio de transporte más que mis piernas, que no son del todo rápidas, y sigo sin encontrar a alguien o a “algo”, algún robot olvidado, alguna persona, lo que sea que no sean desperdicios completamente inanimados.
Nada en que ocupar mi mente, más que en la búsqueda, en la espera. ¿Habrá algo allí afuera que me haga compañía? ¿Vendrán por mí? ¿Por qué me dejaron aquí?
He pasado 40 solitarios años haciéndome las mismas preguntas…

                                                                                                                                2
He encontrado hace poco los restos de una computadora de personificación y guía, una COPEGU. No estaba en tan mal estado y pude repararla. El holograma que tenía se parece algo a mi amo, no es muy alto, es delgado y algo parlanchín; era el encargado de guiar a las personas en la biblioteca y suele hablar continuamente de libros. A veces resulta aburrido y lo apago, pero sin duda es un alivio poder tener cerca algo que da al menos la ilusión de moverse.
Aún así, se ha hecho más pesado mi andar, porque ahora tengo que cargar con él, con cuidado de que no vaya a estropearse.
Este último mes estándar fue algo particular, la noche en Vesta era bañada con la imagen del segundo sol y era muy bella, aunque sentía cierto escozor en mis circuitos que no sabría distinguir. En mi cabeza se formó la palabra melancolía y me resigné a ello.
He pensando continuamente en apagarme, porque no he hallado motivo para continuar existiendo animadamente. Soy sólo un robot, y sufro…
Han pasado 20 años más…
3

Hace unos días, COPEGU dijo detectar cerca otro robot activo. COPEGU tenía la habilidad de interactuar con nosotros como personas, mediante gestos y aspectos visibles y audibles para todos, o mediante lenguaje computadora, con señales inalámbricas o sistemas láser, y debería tener la capacidad de deducir donde se encontraba el robot, pero su unidad de procesamiento espacial había quedado dañada, se había oxidado hace algunos años. Continuamos buscando en la cercanía, tratando de buscar la señal del robot. Ya no apagaba nunca a COPEGU, lo mantenía encendido noche y día, y cuidaba siempre de su batería. Le necesitaba ahora más que nunca, ya que yo no tenía mi comunicador en buen estado.
Finalmente le hallamos, cuando retrocedimos unos pasos en nuestro camino.
Se llama R. Gabr Mendeliv y su nombre me pareció bello, aunque no podía clarificar porque.
Nos contó como le habían abandonado, prometiendo volver por todas las cosas que habían dejado atrás, pero cuando eran 73 años de espera y comprendiendo que ya no estarían vivos sus amos, decidió salir en busca de algún otro humano o robot. Su espera fue corta, solo 12 años estándar para encontrar a alguien. Yo tenía buscando 85.
Platicábamos, intercambiábamos experiencias pasadas de nuestros amos. Era de un modelo distinto, algo más nuevo que yo y ligeramente más versátil y menos pesado. Encajábamos bien, mis procesos se habían vuelto veloces de nuevo y pensaba de forma más rápida y al parecer era un efecto mutuo pues me contaba que le pasaba igual. ¿A qué se deberá esto? Le preguntamos a COPEGU, porque el, a diferencia de nosotros, tenía en su memoria los manuales de nosotros, de nuestro funcionamiento, de nuestra producción y todo lo relacionado con el mundo de la robótica, sin embargo, no halló ninguna referencia a una optimización de procesos por algún factor que no fuera un cambio de software o hardware. No nos preocupamos por ello, sin herramientas para descubrir que pasaba con nosotros, deducimos que lo lógico era disfrutarlo, si es que podíamos disfrutar.

4
Han pasado 150 años; Mendeliv, COPEGU y yo hemos recorrido todo Vesta y no hallamos a nadie, humano o robot, aparte de nosotros sobre la faz de este planeta, ahora salvaje.
Los humanos continuaron su expansión, y supusimos que abandonaron Vesta por su posición tan alejada, pues estaba casi fuera de la Vía Láctea. Ni siquiera la belleza de un planeta valía tanto como para estar lejos de todo el universo, y era casi literal la afirmación.
Un día le comentaba a Mendeliv sobre mis ganas de haberme apagado, como me sentía cada vez más lento, más inútil, sin un propósito… Y me entendió. Ella había salido en busca de alguien más para poderse apagar, porque su modelo impedía un autoapagado. Quiso el destino que dos robots desdichados se encontrasen gracias a un COPEGU casi descompuesto que solo hablaba de libros que ya no existían sobre Vesta.
La semana pasada, empezó otro mes estándar con el sol nocturno, y los destellos violáceos sobre las aguas eran de una belleza matemática impresionante. COPEGU estaba apagado, recargando batería, y Mendeliv estaba de pie al lado mío, tan inmóvil, tan real.
-Mendeliv …-dije usando palabras humanas, sin recurrir a hablar lenguaje computacional por primera vez desde que se fue mi amo, y me respondió de igual manera-
-¿Sí, Davlov…?
-Creo que sé porque me siento tan bien, porque se han aligerado mis procesos desde que te encontré, por qué ya no he pensado en apagarme, y me creerás descompuesto, pero creo saber porque no me apagué nunca.
-Davlov… en mi cerebro positrónico está la misma palabra que en el tuyo, y en verdad deduzco… no, siento que es así.
Una palabra me había rondando la mente en mis procesos, una sola palabra desde que vi a Mendeliv, pero que siempre estuvo ahí, debajo de todo pensamiento primario, esperando… esperando…
La palabra era amor.

 

Arquieta

¿Evolución…?

-¿Tienes ya los resultados Cavo?
-¿Del Experimento Genético, señor?
-Así es.
-Tengo aquí ya el informe, no está completamente redactado y falta limpiarlo, pero ya tenemos la conclusión.
Rodeados de árboles, ruidos de pájaros invisibles, insectos devoradores, y el sol pasado medio día, la imagen se antojaba pintoresca, aunque completamente imperceptible para cualquiera que pasara por ahí. A lo lejos, entre algún hueco que dejaban las ramas de los árboles, se veía una ciudad, a la que se referían como Arti 1, y, a veces, cuando los ruidos aminoraban, se podía oír una especie de ruido estrambótico llegando de ella.
-Siento que es muy cruel dejarlos viviendo ahí.
-A ellos así les gusta Cavo y será mejor dejarlos así, ya son muchos y… bueno, dime cual es la conclusión del experimento.
-Bueno, Señor, como sabrá, nuestros antepasados decidieron llevar a cabo un experimento realmente ambicioso que duraría muchos años, para determinar si la línea evolutiva que estaba siguiendo la especie era la correcta, o si en cambio esta tendencia evolutiva nos llevaría a la destrucción y aniquilación de nuestra especie, o de nuestro ambiente, o en el peor de los casos, de ambos. Los primeros voluntarios no pudieron llegar a imaginar que tanto cambio sufrirían, pero lo aceptaron valientemente. Del grupo de prueba, sólo sobrevivieron dos a la mutación genética, afortunadamente fueron macho y hembra, y procedimos a llamarlos Adán y Eva, quienes continuaron evolucionando de manera acelerada de acuerdo a los cálculos. Incluso olvidaron durante mucho tiempo de donde provenían, cosa que resulto provechosa si he decirlo Señor, ayudó en el desenvolvimiento del experimento. En fin, estos primates mutados pronto se multiplicaron, y en pocas generaciones lograron recuperar parte de su capacidad intelectual, construyendo ciudades, edificios y sociedades cada vez más grandes y complejas…
-A veces me sorprende que nunca llegaran a ser de nuevo tan inteligentes como lo fuimos al principio… sin duda tanto metal les ha dañado. Cavo, continúe, aunque no le pedí la explicación completa del proyecto.
-Lo sé señor, pero me apasiona recordar todo lo que ha pasado.
-Prosigue.
-Durante muchos años, se centraron solo en ellos mismos, y el resto de los animales pasamos desapercibidos, a excepción de aquellos que servían para realizar tareas o de alimento. Con el tiempo, fueron capaces de desarrollar tecnología y vimos un importante incremento en la habilidad para manipular materiales gracias a la modificación en las manos Señor.
-¿Así que necesitaremos modificar las nuestras…?
-Probablemente. Como le decía, existió este aumento en la versatilidad de manipulación por medio de las extremidades superiores, pero al parecer al mismo tiempo se empezó a desarrollar una habilidad increíble de enajenación al momento de tener que matar a los de la misma especie.
-¿Tiene relación la habilidad de las manos con este tendencia suicida?
-Al parecer no hay relación Señor, aunque parezca que sí. Como decía, este aumento de habilidad muchas veces (incontables veces) fue usado en pos de conseguir poder, eliminando a similares sin el menor atisbo de asombro o arrepentimiento. También sorprendió el hecho de que, al enfocarse en su tecnología usando materiales inorgánicos y metales, pareciese que no son capaces de distinguir muy bien tecnologías ajenas o extrañas con materia orgánica, o manipulaciones genéticas.
-Por eso no saben de nosotros, están tan ensimismados creyendo que las cosas solo pueden ser como ellos creen que pueden ser, que no ven lo que hay afuera.
-Sí, no esperábamos esa especie de ignorancia, Señor.
-¿Y la conclusión?
-Déjeme terminar. Todo esto terminó por darles el estado de especie dominante del planeta, con alta tecnología, grandes pensadores e incluso una ciencia muy buena, Señor. En este aspecto nos han ayudado bastante, ya que nuestra ciencia era excepcional pero sólo en campos de la química, la manipulación genética y las herramientas. Ellos desarrollaron la física más que nosotros y afinaron las matemáticas. Ahora estamos a la par que ellos en estos conocimientos.
Aun así, el resultado es negativo, Señor…
-Entonces, no podemos evolucionar siguiendo ese camino, ¿cierto?
-No, Señor.
-¿Han checado todas las variables?
-Sí, Señor, y siempre dan resultados negativos. Convertirnos en seres humanos no es lo mejor para nuestra especie, debemos seguir siendo primates hasta encontrar otra vertiente evolutiva, o nos extinguiremos.
-Es una pena, sin duda. A pesar de sus feas ciudades duras y calientes, de su aire pérfido y de su falta de fuerza física, tenían atributos interesantes y algunas construcciones bellas.
-Lo sé, yo también admiro algunas de ellas.
-¿Y como limpiaremos todo esto?
-Los cálculos dicen que sucederá una de dos, se irán de la Tierra en naves espaciales, o se extinguirán. Todo parece indicar que la segunda es la más viable, parece que han perdido el interés en el espacio.
-¿Perder interés en el espacio? Vaya, que idiotas. Y pensar que se creen tan inteligentes…

Cavo y Sime volvieron a la ciudad, con sus familias. Una ciudad sin edificios, en armonía con las demás especies, con primates que tenían ciencia y podían hablar y que eran más inteligentes incluso que los humanos.

Arquieta

Hay palabras que se dicen mejor con los ojos
y miradas que terminan con la boca;
caricias que se van con el viento
mientras nuestro presente cae en el olvido.

Inevitablemente será así,
somos dos entes propugnando reacios
ante la fragilidad del tiempo
y el frío y la ausencia;

caerán los astros justo en nuestra noche
para iluminar centelleantes a un beso, una idea.
Se nos consumirá con ira este fuego
que brota justo entre nuestro pecho.

Todo fue bello, pero no podía ser por más tiempo.
Caminando debajo de hojas doradas
recordarás en Otoño que hubo silencios que no dije
y miradas que me callé.

Recordaré justo cuando llueva en invierno
que te extraño, más por lo que no fuiste
que por lo que llegaste a ser.
Recordaré que todo es ahora una ilusión.

Hay amores efímeros que duran una eternidad;
mientras tu pelo ondeaba con el viento
y mi guitarra sonaba, éramos como un ensueño
contemplando juntos la vasta inmensidad.

Dos niños agarrándose al filo del abismo, jugando.
Y nada será más bello, hasta que volvamos a entregarnos,
pero ya no entre nosotros, ya no con nuestra pasión.
Ya no será tu boca la que bese ni mis brazos los que te sostengan.

Pero todo será mejor.
En la soledad, nuestra memoria será el bálsamo de la derrota
al saber que lo que menos prevalece,
es lo que en nuestro corazón más dura.

Arquieta

Revelación

Ser aquel que está solo y sufre.
Fingir buscar ceniza en otros hogares,
tratando de disimular un quien sabe que.
Caer solitariamente, y solamente ser…

Mira, cuando los astros caen lejanos
el horizonte parece ser más bello.
Callarán tal vez los colibríes, callarán tal vez las ganas…
callarán estos labios consumiéndose en rocas livianas.

Levantemos los brazos y soñemos;
miremos juntos hacia el mar.
Hay cosas que van más allá de un ensueño,
hay bocas que buscan algo más que amar.

Pero cuando me va faltando brillo,
voy buscando algún cóndor.
Pero cuando va la Luna girando,
siento que me desvanezco.

No quiero fingir que siento tus brazos cercenándome
el poco espacio que delimita mi figura,
pero es lo único que aprendí a fingir.
¿A dónde iré sino sé la hora?

¿A dónde vas tú cuando no estoy yo?
Será que de tan cotidiano, lo trivial se vuelve reglamentario.
Pero te quitaré de mis lirios
justo antes de ir a dormir.

No quiero que aun siendo mío
me perturbes el sueño.
No quiero que un día te despiertes,
y desconsolada pienses “¡oh, aun le quiero!

Arquieta

Nunca pude confesarle cuanto la quería.
Antes de perderme en sus ojos
embriagado por su amor,
no sabía lo que era amar.

Nunca pude confesarle cuanto la quería,
porque mientras nuestros roces eran secretos,
yo divagaba en amores inciertos
y ella en dolores y fantasías.

Nunca pude confesarle que la quería
y que me sentía desfallecer si conmigo no estaba.
Que soñaba con hacerla mía
y que en secreto me enamoraba.

Nos perdimos en juegos de niño,
cada vez más ansiosos de tocarnos,
y a pesar de lo obvio que era lo divertido
no podíamos amarnos.

Nos separaba lo cotidiano del mal pensar;
nos separaba algo que no era nuestro.
Y en nuestros brazos se forjaba
la ventura de lo incierto.

Nunca pude confesarle cuanto la quería;
de como veía en sus ojos la fuente
que por siempre me saciaría.
Nuestros destinos fueron tan diferentes.

Aún cuando la veo, vuelvo a sentir ese fuego
dulce y acariciante dentro de mí.
Pero sé que no podremos volver a ese juego,
aunque nuestro amor no haya tenido fin.

Quisiera darle vuelta al tiempo
y disfrutar de nuevo esos instantes.
Imaginar que no ha pasado nuestro momento
y que somos los mismos de antes.

Nunca pude confesarle cuanto la quería,
no sé si por cobarde o ignorante.
Imaginar que así todo iba a terminar no podía,
y míranos aquí hoy, tan distantes…

Cambiaré, juro que lo haré,
y me esforzaré por sentirla de nuevo entre mis brazos.
Todo en mi vida lo daré,
aunque sea por estar con ella un solo rato más.

Arquieta

En Israel

Hay ángeles de alas negras
disfrazándose en la espera.
Hay mentiras a tropel
lloviendo en Israel.

¿Pudiera ser…?
Millones mueren defendiendo una idea,
¿Quién les dijo que era la verdadera?
¿Pudiera ser…?

Hay demonios de exuberantes pechos
disfrazándose en la cama.
Hay miles de frases llenas de despecho
y estanterías llenas de libros sin calma.

¿Pudiera ser…?
Tal vez, sí existe un Dios,
este se cansó de jugar al bueno.
¿Pudiera ser…?

Hay miles de nombres distintos
aglutinándose en la fantasía.
Hay millones de pobres
luchando por mantenerse igual.

Todo es un gran disfraz;
la sotana cubriendo el cuerpo de un ave rapaz…
¿Pudiera ser…?

Arquieta

Partir

Sumergido en la oscuridad de la noche,
he logrado verle, o con la boca o con los ojos.
Perdido en su encanto, cuando desaparece el tiempo
siento que comienzo a existir.

Quisiera que no hubiera un contrapeso
para poder elegir a donde partir.
Quisiera saber que no será olvidado
el momento en que nuestros cuerpos consuman la epifanía.

Desaparecido en espacio y tiempo,
la mente juega laberintos traviesos.
Adornaremos nuestra casa resquebrajada por las mentiras
con la dulzura del arrepentimiento.

Dejaremos que nos envuelva la llama de la vida
que no tiene sentido vivir sin incendiarnos.
Y lejano observaré como los sueños
van materializándose en grutas de color.

Y no sucumbiré al miedo de cambiar
todo lo pasado por algo nuevo…
Tiene que ser de esta forma,
tengo que olvidar.

No habrá más pesadillas consumiendo mis noches,
no existirá más desafío insoportable.
Tal vez no haya amigos suficientes para el embate,
pero no necesito nada más que un amante.

En pasado o en futuro. Ahora o nunca.
Alguna vez estuve solo y acompañado.
No quisiera saber todo esto,
justo cuando recuerdo sus besos…

Arquieta

Trágico

Ir viendo derrumbarse
lenta y parsimoniosamente
los pilares de un status quo
que se sentía imperturbable.

Ser víctima inevitable
de un aluvión de fatalidades
y creer que por resistir estoico
cederá la tormenta.

Sentir como cada átomo
va desligándose de su alrededor
sin importarle mucho la física
que hasta ahora le regía.

Oír como va cayendo cada engranaje
mientras se va deteniendo el tiempo,
y sentir que la luna ya no sale
para aligerar gravitatoriamente un lamento.

Hacerse piedra, sentir que la cabeza vuela.
Aletargarse sin pasión y nunca ceder a la tentación.
Respirar entrecortadamente, cada vez menos.
Vibrar como en frío y arder como en calor…

Nada sale bien, nada…

Arquieta