-Gran Pensador…
-¿Sí? ¿Qué pasa, Rayj?
-Lo que dijo Garvin… tiene algo de verdad, y usted lo sabe.
-Claro que lo sé.
-Y si el tiene razón, ¿Por qué no hacemos lo que el dice?
-Dime, Rayj, si Garvin viene y empieza a decir que todos estamos enfrentados a morir debido a que la entropía es irreversible y empieza a dictaminar todos sus efectos, como la explosión de nuestro sol, diríamos que está en lo correcto, ¿cierto?
-Así es, Gran Pensador.
-Pero eso no le daría la razón para decir que tenemos que pactar una alianza con los Madcarianos, ¿cierto?
-De nuevo cierto, Gran Pensador.
-Bien, ahora comprendes porque no debemos hacerle caso, sus parlamento poseyó mucha verdad, pero no toda, debido a que trató varios temas. Estamos destinados a quedarnos aquí.
Acto seguido, Lional Vazy cortó la comunicación del hológrafo, quería estar solo. Si, Garvin tenía algo de razón, y había hecho dudar de si la decisión del Consejo de Pensadores estaba en lo cierto… no, simplemente tenía que desechar la idea, la probabilidad de éxito en la alianza para los dos planetas eran casi cero, sin embargo… no, nuevamente tenía que desechar esa idea, un casi cero teórico es un cero práctico, siempre que no hablemos de mecánica cuántica.
Aún quedaba el asunto de los Eternos, no sabía si debían ser liberados o dejar que murieran también. No son una amenaza, eso es claro, pero aunque sean benevolentes para todos, pueden ser supresores. Como todo padre que restringe a su hijo, asi eran ellos, pero, ¿no necesitabamos todos a un padre? Claro que sí, a menos que fueras un clon, en tal caso ocuparías solo a los entrenadores, pero ellos serían como padres. Pero, ¿no necesitaba todo hijo liberarse de esta protección? Tenía que meditarlo, ellos podían frenar el avance de otras civilizaciones, así como evitar el exterminio y la tiranía en otros lugares, todo era tan delicado.
De lo que no quedaba duda, era que los Naturales debían tener el mismo destino de los Lógicos, y así lo habían aceptado de buena gana. Pobres marginados, pensó Lional, y luego desechó también esa idea.
Últimamente tenía que desechar tantas ideas, era tiempo perdido y ya no podía darse ese lujo, porque tiempo era justamente lo que no tenían, y por tanto debían aprovecharlo al máximo, pero ¿que puede uno hacer cuando sabe que está próximo a morir? ¿disfruta, egoístamente, hasta más no poder, liberando hasta la última gota de química cerebral placentera? ¿o, en cambio, trata de dejar un legado para otra especie, otra generación y otro momento? Bueno, no cabía duda que en ese aspecto cada quien haría lo que quisiera, no había prohibiciones en ese aspecto, siempre y cuando no salieran del planeta.
Ahora, tenía que seguir archivando las ideas de los demás Pensadores, todas merecían ser archivadas.

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